Arranca el Encuentro para un nuevo país en Andalucía con un acto lleno de energía y fuerza militante

Más de 600 militantes y simpatizantes abarrotaron el Paraninfo de la UMA, en el que Antonio Maíllo, Alberto Garzón, Elena Cortés y Amanda Meyer respondieron a más de veinte preguntas del público

“Ellos vienen a por nosotros, lo sabemos. Y por eso, vamos a por ellos”, así de contundente ha sido el coordinador general de IU Andalucía, Antonio Maíllo en la jornada “Encuentro para un nuevo país” celebrada ayer  en Málaga por IU Andalucía. En el acto, en el que han participado militantes, simpatizantes y representantes de organizaciones sociales, ha servido para hacer un diagnóstico actual de la situación en Andalucía. 

El coordinador general apuntaba así al desarrollo de alianzas que desde la organización se está dando para iniciar un proceso constituyente que rompa con el régimen del 78 “impugnándolo, así como al modelo corrupto que lo ha mantenido”. Así, Maíllo ha defendido la alternativa que plantea Izquierda Unida para cambiar el país, para lo que considera que no se debe ir en solitario, sino que “se necesita mucha gente”. 

Este ha sido uno de los puntos vertebradores del coloquio que posteriormente se ha mantenido, tanto con Maíllo como con Alberto Garzón, reponsable de Convergencia de IU, Elena Cortés, consejera de Vivienda y Fomento  y Amanda Meyer, responsable de Áreas y Programa de IU Andalucía,  en el que ha quedado constatada la apuesta de la organización por espacios amplios de convergencia que permitan la unión con todos aquellos agentes sociales que se necesitan para el cambio de país. 

Un cambio de país que, para la organización, amenaza a quienes sostienen el sistema, planteando así los ataques que se ha recibido a políticas que abren una brecha en el mismo, como la Ley de la Función Social de la Vivienda, recurrida ante el Tribunal Constitucional por el gobierno central. 

“El PP tiene miedo porque ya no puede convencer ni generar consenso. Recurren a trampas electorales, a la represión física, administrativa y legal, como se ve cuando sindicalistas entran en juzgados o en las cárceles por defender sus derechos”, argumentaba Garzón, apelando al uso del “arma de la ilusión frente al miedo de la derecha”. El diputado en el Congreso planteaba de esta manera la necesidad de aprovechar la situación actual para trabajar y ganarle la batalla al bipartidismo. “Para ellos libertad es que un mendigo entra en un supermercado y esa persona es libre. República no es más Guerra Civil, es democracia, derecho a decidir. Nuestro horizonte es la III República”.

Especiales palabras ha tenido al consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés ante la corrupción. “Uno de los mayores exponentes de este sistema corrupto es la privatización de los servicios públicos”. Cortés ha apuntalado así la postura de IU respecto a la remunicipalización de servicios como el agua o como la recogida de basuras que, actualmente, en muchos ayuntamientos están privatizados y adjudicados a empresas de Florentino Perez, al cual el Gobierno Central ha indemnizado con más de 1300 millones de euros. 

La consejera, además, ha señalado “los fracasos del sistema para la mayoría social”, destacando el del patriarcado “que nada más que produce desigualdad, que se refleja en las luchas que las mujeres llevamos contra la reforma de la ley del aborto, pero que seguimos dando por la igualdad de derechos, frente a la precariedad y la feminización de la pobreza”.

En su intervención previa al coloquio, Amanda Meyer incidió en la necesidad de que la militancia de Izquierda Unida participase en el proceso de acumulación de fuerzas en la calle porque espacios como las redes sociales no son suficientes, a través del trabajo cotidiano en los movimientos sociales y poniendo el capital humano de la organización al servicio de los procesos de cambio. Meyer ha parafraseado a Galeano al respecto, “lo hacemos con nuestras manos, que están vacías, pero son nuestras”.

Los dirigentes de IU han coincidido en la “travesía en el desierto” que la formación pasó debido al discurso que planteaba. No obstante, ante esa situación, defienden los planteamientos que realizando acusando de llevar a cabo políticas neoliberales desde antes del inicio de la crisis. “Estamos en un momento de gran emergencia social, crece la pobreza, el desempleo y la desigualdad. Teníamos razón. Las políticas neoliberales desembocaban en la gran crisis para la mayoría social. 6 años de crisis, pero para la mayoría social, cuando la minoría social se enriquece desposeyendonos de nuestro futuro, que es el que tenemos ahora que ganar”, ha manifestado Garzón.

La experiencia de Izquierda Unida en gobiernos municipales

“Tenemos que liderar el cambio social a través de la legitimidad que nos da el ejercicio allá donde gobernamos”, planteaba Antonio Maíllo. La jornada ha servido también para la defensa del trabajo de IU en las diferentes instituciones municipales en las que desarrolla trabajo de gobierno y han implantado medidas políticas transformadoras a través del trabajo en el ámbito cercano, expuesto en un panel de experiencias que ha contado con representantes de los diferentes gobiernos.

Así, los asistentes han podido conocer la experiencia del pueblo de Peligros, en el que el gobierno de Izquierda Unida ha desarrollado políticas antidesahucios para familias con problemas con el pago de hipotecas, dando asesoramiento jurídico de manera gratuita a 300 familias que han podido llevar a cabo la dación en pago. De la misma manera, también estas políticas han venido acompañadas de medidas de ayuda para los suministros vitales o un banco de alimentos basado en la justicia, no en la caridad.  

En el caso de Zalamea la Real, el dinero que se obtuvo tras la supresión de las cuestiones superfluas del ayuntamiento se destinó a la generación de empleo, a través de bolsas de trabajo público cuya información se encuentra en el propio ayuntamiento. Así mismo, también se han desarrollado políticas de apoyo a las familias, cuyas ayudas han subido un 650%, becas estudio o el respaldo a los suministros vitales.

Las experiencias en la provincia de Cádiz, de Medina Sidonia y en la Mancomunidad de la Sierra de Cádiz están garantizando el derecho al agua de los vecinos de los municipios, que el caso de Medina Sidonia ha conseguido reglamentarse como derecho fundamental, con el reconocimiento de la ONU. Otra  políticas de remunicipalización de servicios anteriormente privatizados, como la recogida de basuras de la mancomunidad, que opera en 11 pueblos con un coste bastante más bajo que en aquellos lugares donde está privatizado el servicio. 

Alameda, en la provincia de Málaga, desarrolló el proyecto de banco de tierras con el objetivo de crear empleo, apostando por la soberanía alimentaria y con la convicción de la necesaria creación de un modelo económico alternativo, implicando a través de asambleas a los vecinos del municipio para que participen de estas propuestas. En una línea similar, en el municipio de Cambil-Arboiel se han desarrollado grupos de trabajo con los colectivos y agentes sociales de la zona, así como con los propios vecinos para desarrollar líneas de actuación, entre las que destaca el avanzado laboratorio de fabricación digital, que cumple la propia función de laboratorio como de espacio de formación para los habitantes

En el caso de la Roda de Andalucía, la coalición ha desarrollado una central de compra para ahorrar costes e invertirlos para poder así optimizar los recursos y poder destinarlos a las políticas sociales.

Objetivo: Crear ciudades rebeldes frente al sistema

IU ha presentado en el encuentro el esquema fundamental  del programa marco a nivel andaluz para las próximas elecciones municipales, que está coordinando el ex alcalde de Conil de la Frontera Antonio Roldán. El esquema para las propuestas de IU a nivel general en Andalucía  será ampliado mediante aportaciones de asambleas y militantes hasta el próximo 22 de noviembre. E incluso en el propio acto los participantes han podido hacer sus aportaciones a través de los formularios facilitados por la coalición. 

Estas líneas tienen como premisa la creación de “ciudades rebeldes” que rompan con las políticas del bipartidismo, teniendo en cuenta las necesidades de la población y buscando que las instituciones sean transparentes y realmente democráticas. Las líneas maestras del programa marco, además de esto, pasan por la generación de empleo a través de las políticas públicas, la planificación urbana sostenible y defendiendo la vivienda como derecho, la sostenibilidad energética, la lucha contra la pobreza y exclusión y una defensa fundamental que se reivindica desde Izquierda Unida por los servicios públicos.