Carta de Antonio Maíllo a Susana Díaz

Estimada presidenta:

La defensa de Doñana y la oposición actual al proyecto de Gas Natural en esta Reserva de la Biosfera se ha convertido en una prioridad para Andalucía, pues se trata de preservar, además del espacio natural más emblemático de Europa y un paraíso de la biodiversidad, una seña de identidad de nuestra tierra. Un espacio que por cierto se juega en estos días perder o no su calificación como Patrimonio de la Humanidad y que por tanto requiere de gestos contundentes en una defensa sin matices de su integridad y conservación.

 El Parlamento de Andalucía, y más de 150 ayuntamientos y diputaciones, han aprobado iniciativas respaldadas por todos los grupos políticos, excepto el Partido Popular, que claman por adoptar medidas para propiciar la suspensión cautelar de las obras que ya han comenzado en el subproyecto Marismas Occidental, fuera de los límites del Parque en lo que suelo se refiere, pero formando parte de una única pretensión industrial: extraer los  4.000 GWH que aún quedan en el subsuelo (que no tiene límites entre parque y entorno) y almacenar hasta 860 millones de metros cúbicos de gas.

 Las afecciones de este proyecto, que han sido señalados por la comunidad científica y por la propia administración, son claros: riesgos sísmicos (es ilustrativo el antecedente del proyecto Castor en la costa levantina), riesgos de contaminación y alteración del Acuífero 27 que sostiene  a Doñana y del que se extrae también agua para cultivos de regadíos y para el propio consumo humano. A ello hay que añadir el riesgo directo de perder para el turismo la imagen de excelencia medioambiental, tras muchos años de inversiones en mantener este humedal, conocido en el mundo entero como paraíso de la biodiversidad y ejemplo de desarrollo sostenible.

 La Junta de Andalucía ha anunciado y denunciado incluso por escrito ante Bruselas que no comparte, por ilegal, el cuarteamiento del proyecto: “consideramos que no se ha realizado una evaluación de los posibles efectos acumulativos de los cuatro proyectos”. En la Junta de Andalucía no se han presentado los cuatro estudios geológicos a los que las propias DIAs aprobadas y presentadas por la empresa se obligaba. Y parece obvio que los tres proyectos que no han comenzado ni  han sido autorizados por la Junta –los de Marismas Oriental, Aznalcázar y Saladillo- no pueden ser aprobados de manera alguna si aplicamos la legislación andaluza en la materia.

 Pero la realidad a día de hoy es que el proyecto Marismas Occidental obtuvo la autorización sustantiva por parte del Ministerio y que las obras han comenzado:  ha comenzado el proyecto de Gas Natural en Doñana.

 Compartimos la posición de la Junta de Andalucía en este momento de no conceder las AAUs para los tres proyectos que aún no han comenzado y que debemos mantener con firmeza. Pero es insuficiente si solo nos quedamos en esta decisión.  Hay que pasar a la acción por la vía jurídica para impedir que se imponga la vía de los hechos consumados y tengamos en Doñana otro Algarrobico o, peor aún, otro proyecto como el de Castor. En consecuencia, tenemos que acudir también a la vía judicial para defender con uñas y dientes los intereses de Andalucía.

Por ello le proponemos que los servicios jurídicos de la Junta de Andalucía estudien la posibilidad de defender por la vía jurídica la suspensión cautelar del proyecto, basándose en los mismos criterios que la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del  Territorio dice sostener.

A tal fin proponemos que se interponga un recurso/denuncia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea pidiendo la suspensión cautelar del proyecto.

De igual modo, y en coherencia con las iniciativas presentadas y aprobadas en más de 150 ayuntamientos y diputaciones de Andalucía, le solicitamos lo establecido en el punto 3 de las mismas:

“Instar al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía a que inicie un procedimiento ante el Tribunal Constitucional de conflicto de competencias, al entender que el Gobierno Central está abusando de su competencia en el territorio de Doñana y perjudicando claramente los intereses de Andalucía”.

Ha llegado el momento de agotar todas las vías posibles para defender este símbolo de Andalucía que es Doñana de un proyecto especulativo que lejos de aportar nada, perjudica al desarrollo de nuestra tierra.

 

Un saludo.

 

Sevilla a 29 de noviembre de 2016

 

Antonio Maíllo Cañadas

Portavoz G.P. IULV-CA

Coordinador General  IULV-CA