Garzón y Bustamante piden al Congreso que garantice la seguridad de la Flotilla a Gaza

La iniciativa de IU cuenta con el apoyo del Grupo Confederal de Unidos Podemos y los portavoces de ERC, Compromís y Bildu

El coordinador federal y portavoz parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso, Alberto Garzón, junto al diputado y portavoz de esta formación en la Comisión de Exteriores, Miguel Ángel Bustamante, han impulsado una iniciativa parlamentaria para que la Cámara Baja “manifieste su compromiso” en defensa de los derechos de la población palestina de Gaza y, al tiempo, contribuya a garantizar las “condiciones de seguridad de las ciudadanas y activistas que componen la flotilla ‘Mujeres Rumbo a Gaza’, que inició su viaje partiendo desde Barcelona el pasado 14 de septiembre”.

Ambos parlamentarios de IU han logrado que la iniciativa, registrada ayer como proposición no de ley para conseguir que se pueda debatir lo antes posible, cuente también con las firmas del resto de formaciones y confluencias integradas en el Grupo Confederal de Unidos Podemos, así como las de los portavoces del Grupo de ERC y de las formaciones de Compromís y Bildu, en el Grupo Mixto.

La parte propositiva de la iniciativa se articula en seis puntos muy concretos que buscan dar cobertura a todas las necesidades que tanto a nivel nacional como internacional requiere este delicado e importante asunto. Así, se persigue implicar al Congreso de los Diputados en “defender, en todas las instancias internacionales oportunas, el derecho internacional a favor del libre tránsito de personas y mercancías desde y hacia Gaza (Palestina)”, además de “ofrecer apoyo humanitario a la población de Gaza, directo o a través de organismos internacionales o de ONG especializadas, sin intermediación israelí”.

De igual forma, la proposición no de ley requiere que se pongan en marcha “mecanismos políticos para el cumplimiento de la conferencia de donantes para la reconstrucción de Gaza, asegurando así el desembolso de toda la ayuda comprometida y el estableciendo mecanismos de control que garanticen que dicha ayuda pueda llegar a destino sin que Israel interfiera”.

Izquierda Unida recuerda que “el bloqueo israelí contra Gaza comenzó en 2006, tras el resultado de las elecciones democráticas en Palestina, si bien ya se habían producido con anterioridad cierres intermitentes. Este bloqueo sigue la estrategia de mantener una línea de aprovisionamiento, en el mejor de los casos insuficiente, imposibilitando el logro de la autonomía económica, con carencias estructurales en energía, construcción, alimentos o tratamiento de agua. Al mismo tiempo, el Estado de Israel es el proveedor necesario y cuasi monopólico de la ayuda internacional que va destinada a la población palestina”.

De ahí que en la iniciativa impulsada por Garzón y Bustamante se recoja también la necesidad de solicitar “en las diferentes instancias internacionales -bilateral con el Estado de Israel, europeas, multilaterales- que el necesario control fronterizo o del suministro de bienes civiles a la población de Gaza no esté coaccionado por Israel, estudiando fórmulas de transporte aéreo o marítimo, donde se involucre directamente o con otros socios en un pasillo humanitario”.

La proposición no de ley se completa con la reclamación “a la potencia ocupante de daños y perjuicios por la destrucción de bienes o inversiones donadas por el Estado español o su ciudadanía y asociaciones”, así como que se garantice “el apoyo (consular, pero no sólo) a su ciudadanía cuando esta es sujeto de hostigamiento y/o abusos por parte de Israel, les es denegada su entrada, violado su derecho a la intimidad o sustraídas sus propiedades”.

El texto recuerda que el último ataque a Gaza por parte israelí entre los meses de julio y agosto de 2014 “causó más de 2.000 víctimas mortales y 18.000 hogares dañados o destruidos, según la ONU. La Asociación de Agencias de Desarrollo Internacional denuncia que a día de hoy tan solo el 10% de las casas han sido reconstruidas y todavía hay en torno a 75.000 personas sin hogar”.

De igual forma, Izquierda Unida hace un completo relato de la difícil situación que rodea el día a día de la población de Gaza, así como de la insuficiente respuesta política internacional hacia este tema. Señala que todo ello “es lo que ha conducido a varias organizaciones y ciudadanas europeas y de otros continentes, incluyendo ciudadanas israelíes, a retomar una nueva Flotilla de la Libertad, ‘Mujeres Rumbo a Gaza / Women’s Boat to Gaza’ para reivindicar el derecho de libre tránsito de personas y mercancías hacia y desde Gaza. Se rechaza el control israelí, pero no el de la propia comunidad internacional y la posibilidad de que el último puerto internacional en Chipre, por ejemplo, supervise la composición de la carga”.

Además de esta actuación parlamentaria, el pasado miércoles, día 14, coincidiendo con la salida desde Barcelona de los barcos ‘Amal’ (‘Esperanza’ en árabe) y Saytun (‘Oliva’) que forman parte de esta acción internacional, Izquierda Unida ya trasladó “todo su apoyo y solidaridad” a la flotilla ‘Mujeres Rumbo a Gaza’, para sumarse así plenamente a “esta denuncia activa contra el bloqueo criminal al que Israel tiene sometido al pueblo de Gaza”.

En el pasaje con destino al territorio palestino figuran una veintena de mujeres de diversas nacionalidades entre las que están la premio Nobel de la Paz irlandesa, Mairead Maguire, la eurodiputada de la izquierda sueca Malin Björk o la activista por los derechos del pueblo palestino y militante de Izquierda Unida, Jaldía Abubakra.